LOS QUE SABEN
NARRACIONES PARA APROVECHAR EL TIEMPO

CONTENIDO DEL LIBRO:

Prologo

PRIMERA PARTE
Lo que pensaban los hombres de ciencia de nuestro siglo

SEGUNDA PARTE
El Universo También Existe
¿Cómo es el átomo?, ¿Existe?
En fin..., el átomo también existe
Para los que quieran algo de teoría
1) El experimento de Geiger y Mardsen
2) Las Ondas de De Broglie

TERCERA PARTE
Relatos Sobre la Naturaleza del Hombre:
Ciencia y Parapsicología
La Vida según la física

CUARTA PARTE
Las Partículas que Mueven el Pensamiento
Al final..., ¿existimos o somos una ilusión?

QUINTA PARTE
Los Que Saben de Ocultismo
Observaciones a travéz del hipnotismo
El Papiro de Ani o el Libro Egipcio de los Muertos
La leyenda de Osiris

SEXTA PARTE
Relatos Sobre Energías Sutiles

SEPTIMA PARTE
Me Animé..., Voy a Dejar que me Hipnoticen
Al final, ¿las ondas humanas existen?

APENDICE
La Teoría de la Relatividad
La relatividad del tiempo
La contracción de la longitud
La relatividad de la masa
Masa y energía
Las antipartículas


PROLOGO

¡Es increible las vueltas que da la vida!...
El primer libro que escribí, trataba sobre la teoría de la relatividad y la expansión del Universo,. Tenía apenas 17 años y creía llevarme el mundo por delante. En aquella época no me planteaba preguntas tales como "que hay más allá de la muerte" o "la teoría de la reencarnación"; tampoco creía en las mancias y me resultaban todos "chantas" aquellos que practicaban terapias alternativas, o manifestaban curas sanadoras energéticas.
En las primeras páginas de ese libro, titulado: "Ondas y Mensajes de Información", aclaraba que me sentía segura de que en realidad el tiempo no existe, que nos movemos en "tres" dimensiones a las que nombraba "tiempo, espacio y energía" y que dominando la energía era posible dominar el tiempo y el espacio pero no la inversa. Creía tener la solución sobre la teoría de la creación del Universo, pues afirmaba que todo estaba en constante expansión "energética" y atribuía a Dios esa generación de energía.
Creía que el universo se desarrollaba en forma de espiral y que cada vuelta del espiral correspondía a un "tiempo diferente". Así, si se lograba saltar de una vuelta del espiral hacia otra interna, era posible volver al pasado, pero ese pasado era inmodificable porque lo que volvía era la representación energética y no la materia. Creía que uno podía viajar en el tiempo sin interferir con él.
Lo más interesante es que no era posible ir hacia el futuro, dado que "dicho futuro" no existe aún, uno iba avnzando en esa espiral creando el presente que instante a instante se iba convirtiendo en pasado.
Pero... ¡Se da cuenta!, es lógico, con este razonamiento, pensar que el tiempo no existe, es simplemente una magnitud creada por el hombre para establecer diferentes parámetros "envueltos" en una espiral que van marcando hechos que dejan su huella energética.
Lo sorprendente del caso es que "con mis escazoz conocimientos" lograba "arrimar una demostraciónmatemática" mediante el cálculo integral, llevando cada cosa al límite en el cual el tiempop es nulo (cálculo infinirtesimal), lo que me brindó una valiosa experiencia para que pueda comprender el análisis matemático, tan "odiado" por muchos estudiantes de ingeniería.
Como comprenderá, es para mi casi imposible resumir en un par de peaginas lo que me "absorvió" una obra completa pero intento sintetizar los conceptos que me llevaron a escribir aquél libro.
Hoy, luego de más de 20 años, cada vez que miro mis manuscritos recuerdo cada enosión que sentía cada vez que "creí poder demostrar algo" dentro de esa teoría. Recuerdo las discusiones con mi profesor de comunicaciones del 6º año de la carrera de técnico en electrónica en la ENET Nº 19 Alejandro Volta. Mi tan querido profesor, el Ing. Carú, me fue dando lecciones que hasta hoy recuerdo con cariño y guardop como uno de mis tesoros más preciados.
El constantemente me decía: "Lo que ocurre en el átomo, también ocurre en el universo, solo que la teoría es incompleta". Quizá, Ud. no comprenda esa frase en la que encerraba un conocimiento extraordinario sobre las leyes de la naturaleza. Sucede que la teoría Cuántica de Max Planck puede explicar perfectamente lo que ocurre a nivel atómico, mientras que la teoría de la Relatividad de Albert Einstein, detalla el ordebnamiento del cosmos, bajo la premisa que todo es relativo al método con que se estea efectuando una observación. Sin embargo, en determinados aspectos ambas teorías "chocan".
Hoy comprendo que dichas teorías son incpompletas pero es lo mejor que tenemos y gracias al genio incomparable de dos grandes genios contemporáneos que contaron con la colaboración de "moustrosos personajes" de quienes hablamos en este libro.
Quisiera relatar vivencias..., las causas que me indujerona a modificar mis pensamientos... experiencias vividas, etc. pero no es posible pués estaría haciendo una "autobiografía muy objetiva", obra que dejo para cuando crea que ya tengo conocimientos suficientes para ser transmitidos (posiblemente nunca llegue el momento de esa edición pués a medida que pasa el tiempo me doy cuenta que cada vez se menos de lo que ocurre en el universo y que solo tengo información que en gran parte puede ser erronea).
No voy a hablarles sobre cuales son mis pensamientos acerca de la concepcieon del universo, dado que ello podría inducir a errores sobre algunos párrafos desarrollados en diferentes partes del libro.
Simplemente deseo comentarles que soy altamente respetuoso de todas las teorías que posean cierto sentido y no descarto proposiciones de nigún tipo. No puedo decir que creo en los "fenómenos paranormales" pero tampoco que los descarto por completo (investigo estos fenómenos hace casi dos décadas y aún no tengo una posición formada al respecto). Tampoco creo que haya que tratar a cada disciplina por separado, es decir, la física y la parapsicologónicas: "la física es"... "la parapsicología puede ser".
En este libro resumo diferentes relatos obre narraciones que muchas de ellas fuí concibiendo para explicar "física " a personas con pocos conocimientos a cadémicos. Por otra parte, incluyo conceptos "a modo de cuento que puede faltar a la realidad" sobre los puntos en común entre la ciencia y el ocultismo.
Quiero acalrarles que me divertí mucho al hacerlo y para ello conté con la colaboración de Patricia Veltri, María del Cármen Martínez Prado y Myriam Passalía (con quienes conformo Contacto Interior, grupo del cual me voy a referir en futuras obras).
Sé que mucho de lo que aquí hablo puede herir la suceptibilidad de muchos y ofender a otros; por ello solicito que me excusen si no pueden comprender el objetivo de estas líneas que persiguen "entretener al lector" sin querer dar elementos para que se formen opinión alguna.
Mientras escribo este prólogo, con el placer de tener a mi lado los apuntes de la obra concluída, estoy pensando en el próximo libro sobre estos temas, y realmente me siento complacido porque estoy a punto de emprender un vaije de negocios que me ubicará mucho tiempo sobre "el incómodo apcento" que sugiere el asiento de un avión" y me dará pié para que pueda explyarme sobre temas varios en la hoja de un papel.
Deseo agradecer nuevamente a todos los que confían en mí y que incondicionalmente me brindan su apoyo y comprensión.
El Autor